El Régimen SIMPLE de Tributación (antes BEPS) unifica varios impuestos en una sola declaración y un solo pago. Suena atractivo, pero no siempre es la mejor opción — depende completamente del tipo de actividad y del nivel de ingresos.

¿Quiénes pueden optar al SIMPLE?

Personas naturales y jurídicas con ingresos brutos inferiores a 100.000 UVT en el año anterior (aprox. $4.979 millones en 2026). No pueden acogerse: entidades del sector financiero, empresas con beneficios tributarios especiales, y algunas actividades del sector pútico.

Qué impuestos incluye el SIMPLE

  • Impuesto de renta
  • Impuesto al consumo (restaurantes, bares y similares)
  • ICA (optativo con el municipio)

Tarifas del SIMPLE según actividad e ingresos

Las tarifas van del 1.8% al 14.5% sobre ingresos brutos, dependiendo de la actividad y el rango de ingresos. Para servicios profesionales y de consejería, las tarifas están entre el 7.3% y el 14.5% — significativamente más altas que para comercio.

¿Cuándo conviene el SIMPLE?

Generalmente conviene para: actividades con bajos márgenes de costo (servicios con poco gasto deducible), negocios pequeños con ingresos bajos y pocos empleados, y negocios con alta proporción de ingresos en efectivo donde simplificar el cumplimiento vale la pena.

¿Cuándo NO conviene?

No conviene cuando tiene altos costos y gastos deducibles, cuando presta servicios a grandes contribuyentes que necesitan facturas con retención, o cuando tiene derecho a descuentos tributarios significativos.

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